Mucho tiempo atrás fue cuando escribí el último plectro. Pensaba en el pasado y cómo aquello afectaría. Hoy estoy acá, con nuevos aires de cariño, nueva gente a mi lado, nuevos pensamientos y futuros logros que llegarán en su momento.
Escribir es tan sencillo y tan simple, sólo dejar llover las ideas y los dedos alborotados, fluye la lírica a mil por hora. Experiencia es la clave, sin eso no habría letra que impregne mis tan preciados lienzos llenos de vivencia, orgullo, serenidad y sentimientos encontrados. La oscuridad es la que prende la más preciada de mis fuentes de ideas, llenas de ignorante vacío y genialidad sin tope.
A darle vuelta a mis sueños, que el fin aún no llega.
Bustric
