Tenía que pasar lo que pasó para estar de nuevo en las nubes. Y no es por no encontrarme en tierra firme ni estar volando en nubes de algodón fino, tan placenteramente, como fantasía de Disney, llena de magia y baritas que cumplen deseos.
Ilusión, tal vez, pero qué mejor que el rocío que cubre mi cara al caminar, esas gotitas de felicidad que dan vida a mi rostro, que comparte emociones sinceras, sonrisas claras y no caretas.
Y decían que de la nada no se podía hacer las cosas, bah, qué mentira más grande, a veces, sin pensarlo, aparecen las oportunidades y hay que saber arriesgarse, voluntad le dicen, ánimo y buen humor para enfrentar el día a día que ha de llegar.
Por eso, los dientes blancos, labios en forma y de pronto contento. Que quede atrás todo ese martirio que se hizo de a pocos, como construyendo el cielo y nunca llegar a él. Caritas nuevas en el horizonte, y qué caras aquellas, tan reales y sinceras, las que me hacen sonreir y seguir adelante.
Ya era hora :)
Bustric
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