lunes, 23 de julio de 2012

¡Cómo libro nuevo!

Cuando no existía posibilidad alguna, bailaba por mi mente ese swing tan seductor de saber qué es lo que aquel chiquillo travieso, con alas de bondad, tenía en mente. Y es así que de la nada, volvió la inspiración. ¿Una caminata tal vez? Pues sirvió para despejar el alma, que aturdida andaba tal cual desconocido a la vuelta de la esquina. El sol, como si nada, llega la noche y ahí estamos, no hay viento que pueda apagar las velas, estrellas de sobra y tranquilidad de por medio, fiel a mi estilo.

¿Y quién pensaba que el sol y la luna iban a encontrarse en el camino? Ni yo lo creía, ni menos esa mirada de grandes ojos, o aquel par de lindas perlas que se muestran al son de la sonrisa.

¿Y quién dijo que el libro se cerraba? Pues hay tinta en el tintero e imaginación para rato :)


Bustric


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