Si he de pensar sobre qué escribir, el contexto, el cómo y el por qué de mis palabras, mejor abro un vino a las 12 de la noche cuando empiece la madrugada. Noches de "aullante" viento que acompañan, música de fondo tipo "essential", mis versos repletos de memorias y mil por qué de tantas cosas del día a día.
Se me viene a la mente, sin dejar de pensarla, una muy justa frase que escuché de un buen amigo: "...La vida es injusta y a la vez muy fácil, nosotros somos los que la complicamos...". A veces no sé qué pensar de algunas escenas que en mi vida ocurrieron, últimamente se han presentado diferentes desafíos que con algo de paciencia (en grandes cantidades) y mucho tino he tenido que enfrentar. Soy terco y no tiro la toalla fácilmente, insisto, y trato de muy buenas maneras, de lograr lo que me propongo.
Estas últimas semanas han sido geniales, en todo sentido, ha pasado tiempo desde aquella vez en que realmente estaba contento, un sinfín de noches llenas de escaramuzas enemigas, pero que con una estrategia constante y decidida hicieron posible que el resultado no me fuera adverso. Y si hablo de estrategias, no lo hago de mala intención, ni con el más mínimo toque de calculador ni mucho menos de frialdad polar. He conocido a gente estupenda, que no pensé, en la vida, conocer; incluso tuve el agrado de conocer la otra cara de la luna, que se mostró alegre y decidida a mostrarse como tal.
Un día te dicen las mejores cosas que no has escuchado desde hace mil años atrás, al otro día la ruleta gira y gira y gira... y no deja de girar, "en qué número caerá" te pones a pensar y pensar que, finalmente, no ganarás nada y te mientes muy cautelosamente, dejando heridos detrás de tu galope. Pero, sabes, tienes Fe y lo das el todo por el todo, sin esperar algo a cambio, creyendo en esa situación que tanto has estado esperando y por la cual has luchado a carta cabal. Hay veces que, simplemente, te dan ganas de gritar a toda fuerza "¡A otro perro con ese hueso!" y terminas siendo "cabeza de turco" sin pensar en las consecuencias de tus actos. ¿Y sabes por qué? Porque no te cabe en la testa el más mínimo olor a hierba mala que han de fumar tus neuronas.
"Sonríe y se feliz" es lo que vende el más cercano mercader de la esquina, el "chino" (ojo, como jerga) al que tanto aborreces por escupir fuera del local y fumar como en la más esplendorosa quiebra que el mundo viva. "Tienes derecho a comer rico" pero también tienes derecho a, quizás, por cualquier situación, sea justificada o no, de estar molesto o de no estar feliz, porque esos son los estados de ánimo que tienen las personas, no es una enfermedad, no es una patía adquirida con el tiempo, es la más pura realidad de la que estamos hechos.
No voy a negar que estoy contento, y alguien sabe el por qué, la única persona que podrá tirar la primera piedra y romper la ventana que da a la calle, con estilo, con sutileza, bastante ruido y muchos ánimos de estar como está. Sólo espero que no pierda la voluntad de estar donde está y vuelva hacia el atrás que tanto costó derrumbar, tal cual partida de ajedrez con 2 torres y un rey.
Si he de pensar en más frases que llenen este intento de "blog", estaría ya en Júpiter pensando a dónde más ir. Sólo ten Fe en ti mismo y verás lo que pasa. Primero cree en ti. Se firme en lo que piensas y no calles ante nadie. Qué más vendrá este fin de semana. Ni yo lo sé. Es momento de vivir y dejar el cielo atrás.
Bustric
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